LA FALSA CONTINUIDAD SENSORIAL por Mariano Víclhez
En muchos juegos
bien construidos la trampa principal se hace primero y luego se establece una
falsa continuidad o acción de continuidad aparente (ACA) que muestra que la
situación inicial no ha cambiado (aparentemente).
El esquema básico
de la falsa continuidad es:
Sit A ---
t---(Sit A)-----------Sit B
Siendo (Sit A), el
establecimiento de la falsa continuidad, donde se muestra falsamente que la
situación inicial A sigue siendo A tras la trampa, cuando en realidad ya es B.
Al margen de su
contribución a la claridad (en muy poco tiempo el espectador pasa de una
situación inicial –falsa- a otra final), este esquema es muy eficaz con vistas
a la resistencia al análisis, ya que, gracias a él, una vez que se le muestra
la falsa situación inicial, enseguida y sin mediar trampa alguna se le puede
mostrar al espectador la situación final, lo que lo pone en una situación
bastante complicada si pretende analizar cómo ha podido suceder el efecto.
Vamos a ver
detalladamente la falsa continuidad y sus categorías en el siguiente epígrafe.
Ya hemos dicho que
la falsa continuidad o acción de continuidad aparente trata de mostrarle al
espectador que la situación inicial sigue siendo la misma tras haber realizado
secretamente la trampa principal.
Además, ya dijimos
en el apartado de la claridad que este concepto resolvía el dilema planteado
entre el paréntesis anticontraste y el paréntesis de olvido, ya que, al poder
mostrar que la situación inicial no ha cambiado después de haber hecho la
trampa, podemos acortar al máximo el intervalo crítico, lo que nos permite que
el efecto sea más visual y de mayor contraste mágico.
Obviamente el
concepto de falsa continuidad también tiene cabida en este apartado de
resistencia al análisis por ser una poderosa arma “antianalítica”, ya que aleja
y desvincula definitivamente el momento de la trampa y el de la revelación del
efecto.
Además, en su
intento de análisis, el espectador a menudo rebobina hasta el último momento en
que constató la situación inicial. Y como este momento fue el de la falsa
continuidad, se estrellará al buscar cualquier indicio de trampa en él, ya que
la trampa para entonces ya había sucedido.
Te recuerdo el
ejemplo visto en el artículo sobre la claridad con el artilugio Wow, la
carterita comercializada que permite un cambio muy visual de una carta a otra.
En el ejemplo -que
te invito a revisar si no lo recuerdas con claridad-, tras hacer un doble
volteo, colocábamos la carta sin enseñar su cara dentro del Wow, pudiendo
mostrar de este modo -tras el doble volteo- que la carta seguía siendo la
misma, gracias a la ilusión creada por la cartera, la cual permite mostrar un
Diez de Picas a través de ella, cuando en realidad ya es el As.
Luego, accionando
el mecanismo secreto, la carta cambia muy visualmente del Diez al As, sacando
el propio espectador el As de la carterita y viéndose, además, cómo éste va
saliendo a través de la transparencia.
Una vez más, el
esquema es: Sit A---t---(Sit A)------------Sit B
donde Sit A es la
situación inicial, el hecho de mostrar el Diez de Picas, t es la trampa del
doble volteo y coger la carta superior, que en realidad es el As, (Sit A) sería
la acción de continuidad aparente consistente en mostrar el as como 10 mediante
el peculiar trucaje de la cartera. Y finalmente Sit B sería mostrar el As como
resultado de accionar el mecanismo secreto de la cartera.
Te recuerdo que el
intervalo crítico es el tiempo que pasa desde que se aprecia por última vez la
situación inicial hasta que se muestra la final.
En este caso, el
intervalo crítico va desde la acción de continuidad aparente (Sit A) hasta la
situación final Sit B, o sea desde que se ve el falsamente el Diez a través de
la cartera hasta que se transforma en As.
Y además aquí este
intervalo es mínimo, apenas dura un instante: se vislumbra el Diez de Picas a
través de la cartera y una fracción de segundo después se ve el As.
Si tenemos en
cuenta el hecho de que cuanto más corto es el intervalo crítico más visual es
el efecto, es evidente que nos hallamos aquí ante un efecto extremadamente
visual. Y como la visualidad es potenciadora de la claridad, nos encontramos
por ende ante un efecto absolutamente claro.
Podemos diferenciar
dos tipos de falsa continuidad: la física o sensorial y la psicológica.
En este artículo
nos centraremos en la falsa continuidad sensorial o física, dejando la
psicológica para el artículo próximo.
1. FALSA
CONTINUIDAD FÍSICA O SENSORIAL
Ésta consiste en
dar la sensación de continuidad a través de percepciones reales de los sentidos
de la vista, el tacto, el oído -e incluso el gusto y el olfato-.
Suele utilizar
algún tipo de gimmick o alguna enseñada especial en cartomagia.
A continuación, te
doy ejemplos para cada uno de los sentidos.
a. Falsa
continuidad sensorial visual o acciones de continuidad aparente visuales
1. Muestras los cuatro Reyes.
A continuación,
mediante el añadido de Braue, cambias uno de ellos por una carta indiferente.
Entonces, nada más realizar el cambio, realizas una cuenta Elmsley, mostrando
de nuevo que los “cuatro” Reyes siguen ahí.
2. El clásico juego del vaso a través de la mesa.
Pones un vaso
cubriendo una moneda. Cubres el vaso con un periódico. Dices que la moneda va a
desaparecer. Quitas el periódico y el vaso, pero la moneda sigue ahí.
Aprovechas ese momento de mostrar la moneda para descargar el vaso al regazo.
Ahora vuelves a colocar el periódico encima de la moneda. El papel sigue
teniendo la forma del vaso, con lo que parece que sigue ahí (falsa
continuidad).
De repente,
aplastas el “vaso” con la mano y éste parece desvanecerse.
Entonces lo sacas
de debajo de la mesa (en realidad del regazo), como si hubiera atravesado la
mesa.
3. El artilugio WOW.
Como acabamos de
ver, el efecto comercializado de la carterita WOW permite realizar una
excelente falsa continuidad visual. Puedes dar a elegir una carta y hacer que
la firmen. A continuación, finges perderla en la baraja pero en realidad la
controlas en posición superior, encima de una carta indiferente (que ocupa
lógicamente la segunda posición desde arriba).
Dicha carta
indiferente resulta ser precisamente la que se muestra falsamente en la
carterita.
Ahora haces un
doble volteo de exhibición, mostrando la carta indiferente, por ejemplo, un Seis de Diamantes. Entonces, mediante un
doble volteo de devolución colocas la carta superior -que es en realidad la
elegida firmada- dentro de la carterita y ésta ahora se puede girar, mostrando
aparentemente que el seis de diamantes sigue ahí (acción de continuidad
aparente de tipo visual). La ilusión es perfecta.
Finalmente se
acciona el WOW, lo que consigue –como ya sabes, si conoces el efecto- que el
Seis se transforme en la carta firmada de una forma muy visual, casi como si se
tratase de un efecto de cámara.
4. Para establecer una acción de continuidad aparente visual, podemos
también recurrir a algún tipo de Janus.
Un Janus es un
objeto que presenta dos aspectos diferentes o colores.
Ejemplos de Janus
son las navajas con colores distintos en cada cacha y también las fichas,
cartas y monedas de doble cara.
Podemos, por
ejemplo, mostrar claramente -dándola a examinar- una navaja blanca por sus dos
cachas para, a continuación, introducirla y sacarla del bolsillo con algún
pretexto (por ejemplo hablando de un supuesto viaje de la navaja al bolsillo,
una cobertura de tipo explicativo).
En esta acción la
hemos cambiado secretamente por otra blanca-negra que hemos sacado por el lado
blanco (acción de continuidad aparente visual).
Para los
espectadores esta navaja sigue siendo una navaja de color blanco. Sin embargo,
la cacha oculta negra nos servirá más tarde en la rutina para alguna
transposición o cambio de color imposible.
Y pocos
espectadores recordarán entonces que en algún momento la introdujimos en el
bolsillo.
Y ello por dos
razones.
Primero, porque la
acción se amparó en una cobertura explicativa, lo que normalmente contribuye a
su olvido.
Y en segundo lugar,
porque, tras sacar la navaja del bolsillo, ésta mostró a los espectadores el
mismo color blanco que tenía antes de introducirla en él.
5. El detalle clásico de pegar un trocito de pañuelo a un FP.
Con este gimmick
puedes coger un pañuelo grande (que no quepa en el FP) y hacerlo desaparecer
por cualquier medio (topit, tiraje, o el típico señuelo de los polvos mágicos
que se sacan del bolsillo tras hacer un falso depósito a la mano derecha).
A continuación,
tras deshacerte del pañuelo, puedes mostrar que aún sigue ahí, retirando el FP
oculto en tu pulgar izquierdo y, tras introducirlo secretamente en el puño
izquierdo, sacando el trocito de pañuelo pegado a él (ACAV).
La desaparición
ahora es muy fácil.
Ocultas el trocito
dentro del FP y lo vuelves a calzar en el pulgar derecho.
b. Falsa
continuidad sensorial auditiva o acciones de continuidad aparente auditivas
(ACAA)
El sentido del oído
también es bastante fiable para los espectadores, lo que lo hace adecuado para
realizar una acción de continuidad aparente bastante convincente. Te doy
algunos ejemplos.
1. La conocida Rattle Box es una cajita que, aunque esté vacía, puede
sonar al moverla, como si contuviese dentro una moneda o un anillo. También
tiene la posibilidad de no sonar, si eso es lo que nos conviene.
Puedes coger un
anillo, fingir depositarlo en la caja y quedártelo en el empalme de dedos para
ocultarlo luego en algún bolsillo, quizá dentro de una caja nido. También
puedes engancharlo desde un principio a un llavero tipo Ring Flight.
Tras escamotear el
anillo, al sacudir la caja, ésta suena (ACAA), estableciéndose una acción de
continuidad aparente auditiva.
A continuación,
puedes abrirla, mostrando que el anillo ha desaparecido, para luego hacerlo
reaparecer en el llavero (Ring Flight), en una caja nido o simplemente en tu
bolsillo.
2. El viejo principio de la caja de cerillas cogida con gomitas dentro de
la manga.
Se finge coger, por
ejemplo, unas pocas cerillas de un montón en la mesa (cogida bluff o simulada)
aparentando echarlas con cuidado –para justificar el que no suenen- dentro de
una cajita de cerillas vacía.
Ahora se sacude la
caja (que en realidad sigue vacía) y se escuchan sonar las cerillas que
llevamos en la manga (ACAA).
Finalmente, tras el
oportuno gesto mágico, se muestra que las cerillas han desaparecido.
3. Los pases de sonido numismágicos.
Supongamos que
partes de tres monedas en cada mano y que, mediante un Hang Pin Chien, has
conseguido pasar tres monedas de la mano izquierda a la mano derecha, teniendo
ahora secretamente las seis monedas en esta mano.
Ahora puedes
establecer que la situación inicial sigue siendo la misma sacudiendo la mano
izquierda y acercándola ligeramente al espectador, al tiempo que, secretamente,
la mano derecha sacude la suya pegada al pecho, lo que produce un tintineo que
parece salir de la mano vacía (ACAA).
A continuación, se
repite la acción legítimamente con la mano derecha. Se ha escuchado el sonido
de las monedas en ambas manos.
La revelación
posterior del viaje será demoledora.
c. Falsa
continuidad sensorial táctil o acciones de continuidad aparente táctiles (ACAT)
Aunque el tacto
sigue siendo un sentido muy fiable, no es tan fácil encontrar ejemplos de su
aplicación en acciones de continuidad aparente.
Te brindo un
conocido ejemplo, el de la moneda que desaparece en el vaso de agua. Muestras
una moneda y, al colocarla debajo de un pañuelo, la cambias secretamente por un
disco de cristal o de plástico trasparente del mismo tamaño que ésta.
Ahora le pides al
espectador que sostenga el pañuelo, agarrándolo por la moneda escondida (en
realidad, el disco de cristal). El espectador coloca el pañuelo sobre un
recipiente con agua, por ejemplo, un vaso, y entonces suelta la moneda que se
escucha caer en el vaso (estableciéndose una falsa continuidad auditiva
añadida).
Finalmente, el
espectador retira el pañuelo y ve que la moneda ha desaparecido. El disco se ha
camuflado en el agua. La moneda puede reaparecer ahora bajo el posavasos, donde
guardábamos un duplicado de la misma.
Este principio
también se aplica cuando se oculta un anillo duplicado en el interior de un
pañuelo (entre las dos capas de tela), lo que permite darlo a sostener al
espectador como si fuera el anillo original bajo el pañuelo, cuando en realidad
este anillo fue escamoteado por el mago al principio del efecto para hacerlo
luego reaparecer en algún sitio inverosímil.
También podemos
incluir aquí el viejo efecto de la cerilla rota y recompuesta.
Presentas una
cerilla y un pañuelo que oculta otra cerilla dentro de su dobladillo.
Envuelves la
cerilla en el pañuelo y se lo das al espectador para que sostenga la cerilla
bajo el mismo (en realidad, lo has doblado de modo que la cerilla que el
espectador siente es la duplicada oculta en el dobladillo).
Ahora le pides que
rompa la cerilla. El espectador así lo hace.
Cuando se abre el
pañuelo, se ve la cerilla original intacta, quedando la rota oculta en el
dobladillo.
Aunque en realidad
aquí lo sucede es una falsa discontinuidad (la cerilla original nunca se
rompe), te he puesto el ejemplo para que veas el poder de convicción del tacto
para tus espectadores.
d. Falsa
continuidad sensorial gustativa y olfativa o acciones de continuidad aparente
gustativas y olfativas (ACAG y ACAO)
Aunque estos dos
tipos de falsa continuidad con conceptualmente viables, es muy difícil
encontrar ejemplos convincentes y efectivos de su aplicación.
Fantaseando un
poco, podríamos encontrar algún ejemplo poco operativo y de –aparente- escasa
practicidad.
Sin embargo, como
sostiene Miguel Ángel Gea, a veces una idea disparatada puede conducirnos a
algo útil si la desarrollamos.
Vamos con el
ejemplo del sentido del gusto.
Imagina que estás en algún tipo de reunión
sentado frente a un espectador. Tienes un vaso con agua ante ti y el espectador
un refresco de naranja. Alguien apaga la luz y, ya a oscuras, el espectador le
echa, a ciegas, un último trago a su refresco y deja el vaso en la mesa cerca
de él. Nada más dejar el vaso sobre la mesa, se enciende la luz. Ahora resulta
que el espectador tiene ante él el vaso de agua mientras que tú sostienes el
vaso de refresco de naranja.
El método, algo
artificial, consistiría en disponer de un líquido incoloro con aroma de
refresco de naranja y eso es lo que habría en tu vaso al empezar, con
apariencia de agua.
Cuando se apaga la
luz y aprovechando la oscuridad total, cambiarías tu agua aromatizada por el
refresco del espectador.
Un instante antes
de volverla a encender, le pedirías al espectador que probase por última vez su
refresco a oscuras.
Así lo haría,
corroborando su sabor a naranja (ACAG).
Nada más dejar el
espectador su vaso en la mesa, se vuelve a encender la luz, comprobando el
espectador que se ha producido una sorprendente trasposición. Delante de él
está el vaso de agua (en realidad el refresco transparente con aromas) y tú
sostienes triunfante el refresco de naranja.
Obviamente, el
ejemplo tiene varias pegas como la dificultad de conseguir la oscuridad total o
el impulso que experimentaría el espectador de probar el vaso de agua que tiene
ante sí.
Con todo, este
imaginario efecto refleja conceptualmente lo que sería una falsa continuidad
gustativa.
Y ahora un ejemplo
olfativo.
Presentas una rosa
que das a examinar a un par de espectadores.
A continuación, se
apaga la luz como en el caso anterior, aunque en esta ocasión se quedaría una
mínima claridad propiciada por la luz de una velita colocada cerca de ti y
alejada de los espectadores.
Aprovechas la
ceguera momentánea producida tras el apagón para cambiar la rosa por otra rosa
falsa hecha de papel flash con colores similares a la original, a la que,
además, le has echado unas gotitas de esencia de rosa.
Muestras ahora en
la penumbra la rosa y la acercas a algún espectador para que la huela por
última vez (ACAO).
A continuación,
colocas la rosa de papel flash encima de la llamita de la vela y ésta
desaparece al instante de un fogonazo.
A la falsa
continuidad olfativa, se suma aquí una falsa continuidad visual, ya que el
espectador sigue creyendo ver la rosa, gracias, por un lado, a la forma y
colores similares del papel flash y, por otro, al factor penumbra que impide
que pueda distinguirla de la original.
En el próximo
artículo trataremos un tema apasionante: la falsa continuidad psicológica.


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