LA MAGIA DE LA AUTENTICIDAD (EL MÉTODO AMOR/ODIO PARA GENERAR PRESENTACIONES)


 


Prosigo con mi propósito de compartir un artículo cada viernes, veremos a ver si soy capaz de cumplirlo. 

En un artículo antiguo de este blog te hablé del halo del mago, con ideas concretas sobre como crearlo a partir del rol de mago.

Hoy voy a hablar de ti, de la persona que está debajo de ese rol de mago. Y a este nivel también podemos ejercer cierta seducción que distraiga el espectador de su tendencia a analizar.

Podemos expresar cosas personales en nuestras rutinas: ideas, filosofía, valores, pasiones, aficiones.

En definitiva, podemos volcar quienes somos en nuestra magia. Y al compartir nuestra autencidad, la magia resultante va a ser más cautivadora para los espectadores. 

Por otro lado, si nuestros efectos muestran nuestra verdad (aficiones, pasiones, amores y odios), todo lo que digamos en nuestras presentaciones se vuelve mucho más auténtico e interesante para los espectadores que, de este modo, se dejarán seducir más fácilmente por el hilo de nuestros guiones, lo que, por otro lado, los desactivará en gran medida su tendencia al análisis.

Voy a compartir ahora contigo el método amor/odio para encontrar temas personales que inspiren tus presentaciones, de modo que expreses lo máximo de ti en tu magia.

Este método lo explica Kenton Knepper en sus cursos, aunque la primera vez que tuve conocimiento de él fue en el libro Zen en el arte de escribir de Ray Bradbury.

Vamos allá.

a. Durante dos minutos -cronométratelos- vas a hacer una lista de lo amas en la vida.

Escribe sin pensar, deja que fluya.

b. Luego, durante otros dos minutos, escribe una lista de lo que no te gusta, no soportas y odias.

Lo mismo que en el paso anterior, déjate llevar por completo. (Hasta aquí el método básico, ahora unos pasos más de mi cosecha para sacar partido a estas listas mágicamente.)

c. Escribe la lista de los juegos de tu repertorio (si no la tienes escrita ya). No hace falta que entres en detalles, sólo el nombre o el término con que los identifiques. Por ejemplo, adivinación Si Stebbins, asamblea de reyes, ases McDonald, pasa pasa de monedas, etc.

d. Examina cada una de las cosas que has escrito en los apartados a. y b. y cotéjala con todos los juegos hasta que veas una relación entre esa cosa y un juego.

e. Elabora una presentación que relacione esa cosa y el juego.

Pongamos un ejemplo personal.

.a Lo que amo: los macarrones a la boloñesa, el suspense, la magia, los rostros bellos de mujeres, los ritmos latinos, las artes marciales, tocar el piano, pasear, leer, el café, la paz, ver el mar desde una ventana, etc.

(Normalmente, si haces el ejercicio fluyendo y sin pensar demasiado, cuando finalicen los dos minutos, tendrás una lista bastante más larga.)

b. Lo que odio: el papeleo, las colas, el maltrato animal, escuchar las noticias, la traición, el miedo, las preocupaciones, la falta de respeto, despertarme con el despertador, etc.

c. y d. Cojo la lista de lo que me gusta y la recorro hasta encontrar un concepto interesante (No me motiva presentar un juego de magia sobre macarrones a la boloñesa). Llego enseguida al término suspense. Miro la lista de mis efectos hasta que llego a un efecto de David Solomon que he denominado Cuenta atrás.

Enseguida establezco una conexión entre el juego el concepto hitchcockiano de suspense enfrentado al de sorpresa.

El espectador elige una carta y la pierde en el mazo. Yo saco cinco cartas de la baraja, preguntándole si la elegida está entre ellas. Así me lo confirma.

Entonces, tras mezclarlas, coloco estas cinco cartas en posición de dar y me dispongo a repartirla en su mano, una a una, anunciando que me detendré cuando llegue a la suya.

Voy cogiendo carta a carta, la muestro cada vez, reflexiono un poco y, al determinar que no es la coloco cara abajo en la palma de su mano.

Cuando llega la suya, yo finjo equivocarme, no reconocerla, por lo cual la deposito en su palma cara abajo. (En realidad la he cambiado por otra, la suya sigue entre las que me quedan.

Finalmente me quedo con una. El espectador sabe que no puede ser su carta, ya que piensa que la tiene en su palma. 

Le pregunto al espectador cuál era su carta. Me la nombra y finjo confusión, mirando su mano. Entonces giro la carta que me queda y se ve que es la elegida.

El juego tiene, pues, suspense y sorpresa.

e. Me viene a la mente la frase inicial que voy a usar al hacer el juego. ¿Sabes qué diferencia hay, según Hitchcock, entre suspense y sorpresa? También sé con qué frase voy a terminarlo. Lo anterior era suspense… y esto… (girando la última carta) sorpresa.

Este fue el proceso exacto que experimenté para llegar a esta presentación.

Fíjate que bueno es poder expresarse con la magia. Me encanta Hitchcock y con este juego puedo transmitir el amor que le tengo a su mundo y a sus películas. Refleja parte de lo que soy y por lo tanto el juego va a impactar más porque entraña sinceridad.

(Si quieres conocer la descripción y el método exacto del juego Cuenta atrás, mándame un email a potenciatumagia@gmail.com y te contestaré encantado.)

A veces el proceso es mucho más directo. Por ejemplo, odio tener que ordenar y, al cotejar esta idea con la lista de mis efectos, me topo con el efecto del Triunfo.

Qué sencillo entonces crear una presentación que empieza con la frase siguiente: Soy muy desordenado. Ojalá hubiera una forma más fácil de poner orden y armonía en las cosas…

A la hora de revelar el efecto, digo algo así como que en la vida real me gustaría chasquear los dedos como Mary Poppins y que todo se “ordenase”.

Entonces, en el momento en que se aprecia la extensión de todas las cartas de dorso, el efecto tiene mucha fuerza para los espectadores, no sólo por el efecto, sino también por el hecho de que remedio mágicamente una de mis mayores deficiencias personales.

Envolviéndolos en mi temática personal desde el principio de juego, no sólo los distraigo en gran medida de su tendencia al análisis, sino que aporto mi verdad al momento mágico.

 


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