5 FACTORES PARA POTENCIAR EL IMPACTO DE TUS PREDICCIONES por Mariano Vílchez
Vamos a estudiar aquí algunos factores que
puedes manejar para potenciar al máximo la fuerza de la revelación de las
predicciones.
No vamos a estudiar todos los factores
teóricos implicados en una predicción, ya que tal estudio sería demasiado
complejo y requeriría un artículo aparte. Tan sólo vamos a ver cinco parámetros
que te pueden ayudar a potenciar la revelación de tus propias predicciones.
LA PRESENTACIÓN DE LA PREDICCIÓN COMO
MOMENTO DE INTERÉS
Antes que nada, citaré la idea de magos como Jay Sankey que opinan que el término “predicción” es demasiado obvio, redundante y anticipatorio como para usarlo ante los espectadores.
Según estos
autores, es mejor hablar de “futuro” o de “sobre misterioso”, creando así una
mayor intriga inicial.
Además, tal y como vimos en el apartado de la
claridad, el orden de los factores sí que altera el producto.
Me explico. Si empiezas diciendo que vas a
predecir algo, especificando incluso en qué va a consistir la predicción,
cuando, a continuación, la concretes, bien escribiéndola o bien simplemente
esgrimiendo el sobre que la contiene, este momento perderá fuerza, ya que
acabamos de anticiparlo.
Sin embargo, si escribes primero la predicción
sin decir nada –tal vez con cierto énfasis dramático-, entonces ese momento
adquiere fuerza por la intriga que estás creando. Los espectadores pueden estar
pensando algo así:
¿Qué diantres está escribiendo y por qué
lo oculta tanto?
De esta forma ganas un momento de interés que
muchos magos suelen descuidar.
AISLAMIENTO DE LA PREDICCIÓN
Es muy importante eliminar de la mente del espectador la posibilidad de cambio o de alteración de la predicción (si es que no adoptamos esa solución), por lo que ésta tendría que hallarse a la vista durante toda la rutina, o incluso en manos de algún voluntario, procurando incluso que este hecho quede bien registrado en la memoria de los espectadores.
Recuerda, por ejemplo el socorrido gag tamariciano: “Si me acerco a la
predicción, chilla”.
La sospecha de que de algún modo pudiste
cambiar la predicción arruinará automáticamente el impacto de la misma, ya que
algunos espectadores se agarrarán a esta sospecha como a un clavo ardiendo,
sobre todo si no hay otro modo de que den con el método real.
EL PELIGRO DE LA TECNOLOGÍA
El soporte de la predicción debería lo más
casero y mecánico posible, alejándonos de la sospechosa tecnología y sus
posibilidades cada vez mayores.
Según Richard Osterlind, es preferible una pizarra clásica de tiza a una pizarra blanca de rotulador, ya que la primera evoca lo tradicional y es menos susceptible de manejos y trampas tecnológicas.
Y por supuesto es preferible cualquier pizarra a una de esas
aplicaciones de iPhone donde, según la forma de girar el teléfono se revelan
las distintas salidas o outs de la predicción.
Valoro el ingenio de estas aplicaciones. Hay efectos buenísimos donde los espectadores usan su propio móvil para acceder a información o usarlo como calculadora que no explican con una solución tecnológica.
Sin embargo, otras aplicaciones sí se puede explicar por las posibilidades de la tecnología, lo que minimiza el impacto que puedan tener, ya que los espectadores son muy conscientes de ellas.
Y es que ya hemos
llegado a ese momento de la humanidad donde, según Arthur C. Clarke, una
tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.
Por eso, casi siempre es preferible lo rudimentario
y lo clásico.
LA EXPRESIVIDAD DEL ROSTRO DEL ESPECTADOR
Es interesante en lo posible mostrar primero la predicción al espectador voluntario quien, al ver la coincidencia de predicción y suceso, reflejará en su cara el asombro por el acierto.
De este
modo, esta emoción se contagiará al resto de los espectadores que, por haber
atisbado el efecto un instante antes, experimentarán a su vez una mayor
reacción cuando el mago les muestre también a ellos que la predicción
efectivamente se ha cumplido.
Supón, por ejemplo, que le entregas a un
espectador un sobre cerrado con una predicción donde pone que nos pararán en el
Tres de Picas.
Entonces empiezas echando cartas de dorso sobre la mesa. Cuando al final te paren en el Tres de Picas (por el método que sea, no entramos en esto aquí), le pides a la espectadora que abra el sobre y compruebe ella primero la predicción.
Entonces, en el momento
en que su rostro refleje el asombro, coges y muestras la predicción al resto de
los espectadores, al tiempo que la lees en voz alta.
Es conveniente que la predicción se lea bien
desde la distancia a la que están sentados los espectadores. No obstante, es
interesante constatar que la mayoría de ellos aplaudirán aun cuando no
distingan bien lo que pone, ya que asumirán que la predicción se ha cumplido al
haber asistido a la reacción del rostro de la espectadora.
Una última idea. Es preferible elegir una
persona de personalidad expresiva, que no tienda en exceso al autocontrol. Y en
este sentido siempre será preferible elegir a una mujer, más espontáneas para estas reacciones que a un hombre.
APROVECHAR LOS MOMENTOS DE INTERÉS
Es interesante aprovechar todos los
potenciales momentos de interés para lograr un efecto de predicción interesante
de principio a fin, a la par que claro, para que al final el impacto de la
revelación sea mayor.
En el ejemplo de la predicción de la carta
tienes los siguientes momentos:
1. Escritura de la predicción
Ya hemos comentado que hay que potenciar este
momento dejando cierta intriga acerca del sobre o de lo que estamos
escribiendo.
(En el caso de que tu predicción fuese
abierta, es decir que el método de tu rutina te permitiese revelar abiertamente
su contenido desde el principio, entonces puedes vender dos momentos:
a. La introducción
de la predicción o su escritura con la intriga de la que ya hemos hablado.
b. La decisión de
revelar su contenido por adelantado como algo excepcional.
En el caso de la predicción de la carta,
escribes la predicción sin decir nada, suscitando la curiosidad de los
espectadores. Y luego, como cambiando de idea, comentas que vas a revelar el
contenido de la predicción y enseñas que has escrito “el tres de picas”.)
2. Decisión del suceso
Hay que aprovechar el momento de decisión del espectador al elegir conscientemente -o aleatoriamente- el suceso (su decisión, la carta elegida, el elemento elegido, etc).
Si es
posible, hay que darle la opción de cambiar para darle más intensidad dramática
al momento, de modo que se recuerde luego que pudo cambiar su decisión y no lo
hizo –o al revés-, algo que viene también muy bien desde el punto de vista de
la resistencia al análisis.
En el caso de nuestra predicción, le pides al
espectador si quiere que eches alguna carta más o alguna carta menos.
3. Revelación del suceso
Una vez que el espectador se ha decidido, se
revela el suceso, lo cual es otro momento digno de potenciar mediante algún
comentario acertado. En el caso de que el espectador nombre él mismo el suceso
-nombrando, por ejemplo, una carta o una palabra-, este momento no existe, ya
que la decisión coincide con la revelación del suceso.
Si el espectador está pensando una carta, sí que se produce la revelación del suceso cuando le preguntamos en qué carta está pensando.
En nuestro caso, la revelación del suceso sería voltear la carta en la que se ha detenido el espectador, constatándose que se trata del Tres de Picas.
4. Enseñanza de la predicción a la
espectadora
Tal como hemos comentado, se enseña primero la
predicción a la espectadora para que su reacción permita atisbar a los
espectadores el éxito de la predicción, y de este modo se les contagie esta
emoción, un instante antes de ser revelada al resto del público.
5. Enseñanza de la predicción al resto del
público
Se termina enseñando la predicción a los
espectadores, al tiempo que la enunciamos verbalmente con la energía suficiente
para darle el énfasis que se merece, amplificando de esta manera el clímax de
la revelación.
NOTA FINAL
En este artículo el orden estructural considerado ha sido: suceso, revelación del suceso (si ha lugar) y revelación de la predicción, pero a veces puede ser interesante invertir este orden.
En un próximo artículo sobre predicciones analizaremos los factores que nos llevarían a optar por uno u otro camino.


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